Espacios Niksen en nuestro hogar
La tendencia decorativa «Niksen» nos invita a desacelerar y bajar el ritmo. Desconectar y relajarnos parece cada vez más necesario. ¿Será por eso por lo que esta forma de entender los espacios despierta tanto interés?
Niksen es una práctica neerlandesa que propone dedicar tiempo a no hacer nada productivo y dejar que la mente divague. En medio de una rutina acelerada, nos recuerda la importancia de reservar momentos y lugares para descansar.
La idea de detenerse y disfrutar de los momentos tranquilos aparece en distintas culturas, aunque cada una la expresa a su manera. El concepto danés «hygge» se asocia con el bienestar en un entorno acogedor; la expresión italiana «il dolce far niente», con el placer de no hacer nada. En español, «tumbarse a la bartola» aporta un toque de humor a esa pausa.
En los últimos años hemos aprendido la importancia de contar con lugares agradables en casa: espacios donde sentarnos tranquilamente a tomar una taza de té o acurrucarnos bajo una manta. Los colores cálidos y los materiales de aspecto natural, como la madera y la cerámica con apariencia de barro, ayudan a crear esa atmósfera. ¿Qué tal un baño relajante mientras contemplamos el horizonte?
La armonía de las formas y la suavidad de los tonos contribuyen a crear interiores acogedores, pensados para relajarse y disfrutar de un momento de calma.
Los espacios exteriores, grandes o pequeños, también pueden convertirse en lugares confortables, pensados para disfrutar a solas o en compañía.
La luz natural, acompañada de colores neutros y claros, refuerza la sensación de bienestar. Las buenas vistas y los entornos naturales invitan a detenerse y disfrutar del momento.
La estética serena asociada al Niksen ha encontrado su lugar en la decoración del hogar. Pero su propuesta va más allá de los colores o los materiales: nos invita a reservar tiempo para hacer una pausa.